Las Torres Gemelas del World Trade Center, ubicadas en Nueva York, destacaban en el horizonte por su imponente tamaño y diseño único. La Torre Norte, con 417 metros de altura, superaba apenas en dos metros a la Torre Sur, que medía 415 metros. Ambas contaban con 110 pisos, lo que las posicionaba como las construcciones más altas de la ciudad. Un rasgo emblemático de su arquitectura eran los tridentes diseñados por el arquitecto Minoru Yamasaki: tres columnas exteriores que se fusionaban en una sola estructura, fundamentales tanto en el aspecto visual como en la resistencia de la base. Este sistema era esencial en la ingeniería del edificio, ya que ayudaba a soportar el enorme peso de la estructura.
Al cruzar las puertas giratorias, el bullicio de la ciudad quedaba atrás. El hall, recubierto de mármol, impactaba por su majestuosidad y luminosidad. Desde el interior, los tridentes de acero, de 21 metros de altura y 50 toneladas cada uno, conformaban amplios ventanales que dejaban pasar una luz natural imponente. Diariamente, hasta 50.000 personas transitaban por estos pasillos, en medio de un complejo sistema vertical donde 57 columnas centrales de acero y hormigón soportaban la estructura interna. La fachada exterior, un innovador sistema de tubo perimetral hecho de columnas de acero robustas y muy próximas entre sí, ayudaba a resistir tanto el peso de los pisos como los fuertes vientos de altura.
En el corazón de las torres, protegidos por las columnas, se encontraban las escaleras y los sistemas de ascensores exprés, una especie de elevadores de gran capacidad —cada uno para 55 personas— que podían desplazarse entre 8 y 10 metros por segundo, facilitando el traslado de la multitud dentro del edificio.
Las investigaciones posteriores al atentado del 11 de septiembre concluyeron que la caída de las Torres Gemelas fue consecuencia de varios factores combinados. Por un lado, el impacto violento de los aviones Boeing 767 logró atravesar el sistema de columnas centrales, debilitando críticamente la estructura. Por otro, el colapso de los pisos superiores —alrededor de 15 pisos por encima de la zona de impacto— generó una sobrecarga insostenible. Este proceso, conocido en ingeniería estructural como efecto pandeo, fue acelerado por el fuego desatado por los 10.000 galones de combustible de cada aeronave; las enormes temperaturas, de hasta 1.000 grados centígrados, dilataron y debilitaron las vigas, separándolas de las losas de concreto y ablandando el acero, a pesar del aislamiento instalado. Como resultado, las torres colapsaron en cascada en cuestión de segundos, quedando reducidas a escombros.
De modo sorprendente, dos de los tridentes resistieron el derrumbe y hoy se exhiben como símbolo de fortaleza en el Museo Memorial del 11 de septiembre, según reportó Noticias Caracol.
¿Cómo era la estructura de las Torres Gemelas y para qué servían los tridentes?
Las Torres Gemelas poseían una estructura innovadora con columnas centrales de acero y hormigón, además de una fachada exterior reforzada mediante un sistema de tubo perimetral. Los tridentes servían de base y sello visual, pero también formaban parte fundamental del soporte del edificio.
¿Por qué se vinieron abajo las Torres Gemelas tras el impacto de los aviones?
El colapso se debió a la combinación del impacto directo de los Boeing 767 sobre las columnas centrales, el peso adicional de los pisos superiores y, de manera determinante, el incendio posterior que debilitó las vigas y columnas, causando un colapso en cascada.
Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.
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