“El fraude electoral de Venezuela ya se ha cometido”, escribió Mike Pompeo en Twitter. “Los resultados anunciados por el régimen ilegítimo de [Nicolás] Maduro no reflejarán la voluntad del pueblo venezolano. Lo que está sucediendo hoy es un fraude y una farsa, no una elección”, añadió.

La administración de Donald Trump no reconoce a Nicolás Maduro, y al igual que unos 60 países, considera presidente al opositor Juan Guaidó, que llamó a boicotear las elecciones de este domingo. Colombia tampoco reconoció el resultado de las elecciones anunciado por el régimen.

Las sanciones de Estados Unidos a Venezuela, que incluyen un embargo petrolero en vigor desde abril de 2019, han sido uno de los principales temas del discurso de campaña de Maduro.

Unos 20 millones de votantes fueron convocados a las urnas para elegir un nuevo parlamento, el único poder que hasta ahora estaba en manos de la oposición, que instó a los venezolanos a “quedarse en casa”. De hecho, hubo más filas para poner gasolina que para votar.

Mientras tenían lugar esas elecciones, por cuyo resultado Maduro aseguró que se “recontrarratifica” como presidente, decenas de venezolanos se concentraron en Bogotá para manifestarse con pancartas contra las elecciones parlamentarias, en las que la mayoría de la oposición se abstuvo de participar.

Los comicios, con los que Maduro busca el control del Parlamento, único poder en manos de la oposición, se celebraron este domingo con una baja participación y sin respaldo internacional.

“Ni nosotros los venezolanos, ni la opinión internacional acepta ese fraude que están tratando de imponer en Venezuela“, dijo a la AFP Venancio Pino, un hombre de 68 años que estaba en la protesta.

Otro de los asistentes, que usaban mascarillas y guardaban las distancias entre sí, sostenía un cartel con la leyenda: “No a la farsa electoral del 6D”.

El líder opositor Juan Guaidó, reconocido como presidente encargado de Venezuela por medio centenar de países, pidió a sus seguidores no participar en las elecciones y llamó a un plebiscito para prolongar el período parlamentario hasta que puedan celebrarse elecciones “libres, verificables y transparentes”.

Estados Unidos, principal aliado de Guaidó en su esfuerzo por sacar del poder a Maduro, ya anunció que no reconocerá el resultado de las votaciones, lo mismo que la Organización de los Estados Americanos (OEA).

Venezuela atraviesa la peor crisis de su historia moderna. El país petrolero transita hacia su séptimo año consecutivo de recesión y sufre la inflación más alta del mundo.

La debacle económica ha impulsado el éxodo de 5 millones de venezolanos desde finales de 2015, según la ONU. Colombia, donde residen 1,7 millones de venezolanos, ha sido el principal destino de estos migrantes.