“Hoy, el presidente 45 de Estados Unidos, Donald J. Trump, inauguró formalmente la Oficina del expresidente”, señaló un escueto comunicado de esa nueva dependencia.

Precisó que esta nueva oficina será responsable de administrar la correspondencia, las declaraciones públicas, las apariciones y las actividades oficiales “del presidente Trump”.

¿De qué se trata el ‘despacho del expresidente?

La idea es “promover los intereses de Estados Unidos y continuar con la agenda de la Administración de Donald Trump a través de la promoción, la organización y el activismo público”, subraya.

El republicano, quien enfrentará en febrero próximo su segundo juicio político en el Congreso de EE. UU., esta vez por el asalto al Capitolio del pasado 6 de enero, reside por ahora en su club Mar-a-Lago de Florida.

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“Siempre será un defensor del pueblo estadounidense”, señaló hoy el primer comunicado de la oficina de Trump, quien llegó el miércoles pasado a radicarse en su club minutos antes de que el demócrata Joe Biden asumiera la Presidencia en una ceremonia en Washington, a la que se rehusó a asistir.

El expresidente enfrenta un juicio político por su responsabilidad en el asalto al Capitolio del pasado 6 de enero, que dejó cinco muertos.

La toma del Capitolio estuvo a cargo de trumpistas impulsados por el entonces presidente, que ha argumentado sin pruebas que fueron fraudulentas las elecciones que dieron como ganador a Joe Biden.

El siguiente video del diario británico The Sun señala que la oficina tiene un objetivo claro: su campaña de reelección del 2024:

La llegada de Petro a la Casa Blanca

El presidente Gustavo Petro llegó este martes 3 de febrero en la Casa Blanca con un objetivo puntual: reiniciar la relación con Donald Trump y dejar atrás el clima de tensión que marcó los primeros meses del vínculo entre ambos gobiernos. Este fue el primer encuentro y posiblemente el único cara a cara entre los dos mandatarios. Cabe resaltar que la reunión se da tras una llamada telefónica inesperada el pasado 7 de enero, en la que acordaron verse en Washington. Desde entonces, tanto Petro como Trump han bajado el tono en público, conscientes de que una confrontación abierta no beneficia a ninguno.