El informe ‘Las elecciones del 6D en Venezuela y su impacto en la frontera’, presentado este viernes en Bogotá, advierte que el oficialismo tiene una “aplanadora” que logrará la mayoría parlamentaria, eventual victoria frente a la que el mismo Nicolás Maduro se ha mostrado confiado.

Ante esa situación, el director de la citada fundación, León Valencia, llamó la atención sobre el hecho de que, según ese estudio, hay “una cantidad de candidatos en frontera o desconocidos o cuestionados, lo cual es muy grave y ahondará las tensiones” entre los 2 países.

“La preocupación por la frontera, que es nuestra preocupación, es muy escasa, no les importa lo que está ocurriendo en esa frontera, es una frontera de nadie”, añadió Valencia.

Según el informe, de los candidatos analizados en las listas nominales y nacionales de los estados de Zulia y el Táchira (limítrofes con La Guajira y Norte de Santander, respectivamente) “ninguno tiene un horizonte claro, una agenda establecida o una preocupación sobre las fronteras colombo-venezolanas”.

El estudio agrega que algunos candidatos oficialistas, los que gozan de más fuerza política, tienen “fuertes cuestionamientos por presuntos hechos de corrupción, sanciones internacionales, vínculos con grupos armados, o son herederos de los actuales jefes políticos de estos estados”.

Con respecto a la relación entre la institucionalidad de ambos lados de la frontera, el informe prevé una “tensión mediada por comunicaciones y acuerdos subnacionales, en cabeza de las gobernaciones de Norte de Santander y La Guajira con la gobernación del Zulia y el ‘protectorado’ de Táchira, como se han venido dando desde el cierre de la frontera”.

Eso significa, según el informe, “un reconocimiento tácito a la institucionalidad chavista, única con control de facto del territorio venezolano”.

El documento agrega que, tanto en el Zulia como en el Táchira, se consolidarán los discursos de seguridad en la frontera preponderantes desde 2017.

“Discursos centrados en la confrontación con el Gobierno colombiano y la lógica del enemigo externo, en especial, la influencia que puede ejercer Estados Unidos sobre Colombia en las fronteras de La Guajira y Norte de Santander. Un escenario que podría tener gran incertidumbre con la llegada de Joe Biden a la presidencia en 2021”, dice la Fundación Paz y Reconciliación (Pares).

Política exterior hacia Venezuela, otra preocupación de cara a las elecciones

De otra parte, Valencia aseguró que la política internacional aplicada a Venezuela ha fracasado porque no ha logrado hacer los cambios que permitan una transición y con ella el regreso de la democracia.

Explicó que “la actuación en los últimos años de la comunidad internacional, especialmente de Estados Unidos, lo que ha hecho es agravar” la situación en Venezuela.

Al referirse a Colombia, el director de Pares dijo que la administración del presidente Iván Duque también ha fracasado porque ha actuado en contravía de “todas las lógicas y racionalidades de la diplomacia internacional”.

“El Gobierno del presidente Duque no solo ha fracasado sino que se metió en una aventura irrealizable y ahora muchas de las cosas que ocurren en Venezuela también son atribuibles a la actuación del Gobierno del presidente Duque porque se propuso una estrategia que ha fracasado”, señaló.

Según Valencia, “estamos ante una crisis fronteriza alimentada desde el Palacio de Miraflores y el Palacio de Nariño, y esta campaña electoral y estas elecciones del 6 de diciembre no ofrecen alternativas para esa situación; al contrario, vemos que esa crisis se va a agravar”.

Cabe recordar que Colombia hace parte del Grupo de Lima, creado en 2017 en la capital peruana por una docena de países americanos con el propósito de encontrar salidas a la situación de Venezuela, pero hasta ahora no ha logrado mayores avances en esa dirección.

Igualmente, Colombia fue, junto con Estados Unidos, uno de los primeros países en reconocer, en enero de 2019, a Juan Guaidó como presidente interino de Venezuela, lo que tensó las relaciones con el régimen de Nicolás Maduro.

Tensión en las fronteras entre Colombia y Venezuela

Colombia y Venezuela comparten una frontera de 2.219 kilómetros, una porosa región con alto flujo de migrantes y en la que proliferan contrabandistas y narcotraficantes.

Justo el viernes la ONG venezolana Fundaredes denunció que “Guerrillas del Eln y Farc presionan a la población de varias entidades de Venezuela para que participen en cuestionadas elecciones parlamentarias del 6-D”.

Los principales pasos fronterizos entre los 2 países están en La Guajira con el estado venezolano de Zulia; Norte de Santander y Táchira, y Arauca y Apure.

La frontera fue cerrada al paso de vehículos en agosto de 2015 por orden del presidente Nicolás Maduro.

La circulación de personas quedó suspendida tras la ruptura de relaciones decidida por Maduro el 23 de febrero de 2019, cuando el jefe del Parlamento, Juan Guaidó, al que más de 60 países (incluido Colombia) reconocen como presidente, intentó ingresar desde Cúcuta encabezando una caravana de ayuda humanitaria.