Dos días después de asistir a un campamento, Tanner comenzó a sentirse mal, con síntomas como náusea, vómito y dolores de cabeza fuertes, destaca el diario británico Mail.

En un principio, los padres de Tanner llevaron a su hijo a la clínica y allí le diagnosticaron una faringitis  estreptocócica, pero con el pasar del tiempo los progenitores sospecharon que se trataba de algo más grave, señala la revista People.

Ofuscados por la negligencia médica, los padres decidieron trasladarlo a otra clínica donde los médicos hallaron la verdad y anunciaron: “Sentimos informarles que su hijo no tiene meningitis bacteriana, sino la ameba ‘Naegleria fowleri’ (‘comecerebros’)… y no hay cura”.

Este tipo de ameba penetra al cuerpo a través de la nariz y además de los síntomas ya mencionados, puede generar rigidez en el cuello, confusión, falta de atención, pérdida del equilibrio, convulsiones y alucinaciones, para luego, después de 5 días en promedio, causar la muerte.

El portal de Fox 5 advierte que junto con Tanner, por lo menos 50 niños estuvieron nadando en el lago al mismo tiempo, pero no se ha reportado ningún otro menor afectado.

No es la primera vez que se presentan casos de este agresivo parásito. A mediados de 2019, la niña peruana Gabriela Alexandra Redhead Quesada resultó invadida por el parásito, que lo contrajo en una piscina. Lo último que se supo es que estaba en una unidad de cuidados intensivos.

Otro caso conocido fue el de un surfista estadounidense de 29 años que murió en 2018 por culpa de esta ameba; en un principio el diagnóstico se confundió con el de una meningitis bacteriana, pero luego se pudo establecer que fue el parásito alojado en su cerebro.