A diario, 277 residentes de ‘la gran manzana’ abandonan la ciudad para siempre, cifra que duplica a la del año pasado, cuando cada día salían 132 personas, según cifras de Bloomberg News citadas por El Diario NY.

Algunas razones por las cuales muchos neoyorquinos emigran hacia estados como Florida y Texas son, según el medio, los siempre crecientes impuestos y el alto costo de la vida, sobre todo la vivienda. En zonas como Manhattan y Brooklyn, el arriendo mensual de un apartamento de una sola habitación es de 3.000 dólares en promedio (10,3 millones de pesos colombianos).

Adicional a eso, se aprecia un deterioro en la calidad de vida en cuanto a seguridad, indigencia, basura, escolaridad, tráfico y transporte público. Por ejemplo, conducir vehículo particular en Manhattan es solo para ricos, pues las zonas de estacionamiento son pocas y costosas, el tráfico es insoportable y, para colmo, en el 2020 se implementará un peaje de congestión en esa zona de la ciudad.

En contraste, y en otras latitudes, Viena (capital de Austria) volvió a ser distinguida, por segundo año consecutivo, como la ciudad del mundo más agradable para vivir, según una clasificación publicada este miércoles.

La capital austriaca se consolida a la cabeza de esta lista, realizada por el Economist Intelligence Unit (EIU), el grupo de investigación y análisis del semanario inglés The Economist, después de convertirse el año pasado en la primera ciudad europea en conseguirlo.

Sus infraestructuras, la calidad del aire, su oferta cultural, educativa y médica rozan la perfección, en un contexto de estabilidad envidiable, analizan sus autores.

Por segundo año consecutivo, la capital austriaca obtuvo un resultado de 99,1 puntos, por delante de Melbourne (98,4), que fue la primera del palmarés durante años, y Sídney (98,1).

Australia y Canadá dominan los 10 primeros puestos, con tres ciudades cada uno. Japón también está presente, con Tokio y Osaka. Copenhague, segunda ciudad europea, aparece en el noveno puesto mundial.

El informe señala que París pierde 6 puestos (25ª), debido al impacto del movimiento de los “chalecos amarillos”.

Londres y Nueva York, marcadas por un riesgo importante de criminalidad y de terrorismo y con sus infraestructuras sobrecargadas, ocupan los puestos 48 y 58, respectivamente, entre 140 ciudades evaluadas.