Francisco se asomó a la ventana del estudio del Palacio apostólico con un retraso de 10 minutos respecto al mediodía cuando puntualmente el papa da una pequeña catequesis y reza el Ángelus ante los fieles concentrados en la plaza de San Pedro.

Tengo que disculparme por llegar tarde. Estuve encerrado en un ascensor durante 25 minutos debido a un corte de energía, pero luego vinieron los bomberos“, dijo sonriente el papa de 82 años.

Un aplauso al servicio de bomberos“, propuso, a lo que la multitud a sus pies respondió entre palmas y vítores.

La tardanza de Francisco despertó la inquietud de las televisiones italianas que retransmiten el Ángelus en vivo, al advertir que se trata de un incidente casi inédito.

Tras el Ángelus, el papa recordó que hoy la Iglesia celebra la Jornada para la oración para la protección de la Creación y pidió “un estilo de vida personal y familiar más sostenible” y la “asunción de responsabilidad ante el grito de la Tierra”.

También pidió oraciones con motivo de su próximo viaje, del 4 al 10 de septiembre, a Madagascar, Mozambique y Mauricio para que esta visita “pueda tener los frutos deseados”.

Así explicó a los feligreses lo sucedido: