De acuerdo con el cuerpo de seguridad, durante la reunión se violaron las normativas sobre la venta de alcohol y todas las medidas preventivas para evitar la propagación del COVID-19, como el distanciamiento social.

El Liberty Belle, una lujosa embarcación que habitualmente acoge fiestas, celebraciones y eventos para múltiples invitados, navegó durante varias horas por el Río Este cerca de Manhattan, agregó la policía.

The New York Times, por su parte, aseguró que el barco partió con las 170 personas del muelle 36 en el Lower East Side y tres horas después fue interceptado por la fuerza pública cuando iba a atracar, momento en el que detuvieron a Ronny Vargas y Alex Suazo, propietarias del navío.

Vargas y Suazo, según el impreso estadounidense, fueron acusados formalmente ante las autoridades competentes por violar varias medidas estatales, incluida la operación de un bar sin licencia.

Gale Brewer, presidenta del distrito de Manhattan, manifestó que fueron algunos ciudadanos los que alertaron sobre la fiesta en el barco. “Si queremos volver a una vida sin distancia social, eso significa que tenemos que evitar comportamientos irresponsables como los cruceros para beber”, agregó en su cuenta de Twitter.

A pesar de que la pandemia está actualmente contralada en esa ciudad, las autoridades están preocupadas por el aumento en el número de aglomeraciones y fiestas que se han venido presentando en los últimos días, concluyó The NYT.