Así lo contó en su cuenta de Instagram, antes de indicar que la persona que le dio una segunda oportunidad de vida fue su hermano mayor, Fernando.

Lo hizo junto a varias fotografías, donde sale con ese familiar, pero además con otro hermano y su padre. Por eso, el emotivo post que le agregó a la toma comienza así: “Acá estamos los cuatro hombres de la casa ( yo a los pies de mi Papá)… Todos tan diferentes como el agua y el aceite…”.

Y continúa con unas frases en las que aseguró que el tiempo le ha permitido darse cuenta que sus hermanos “son el mejor regalo” que le han podido dar sus progenitores.

“[Mis hermanos] me han confirmado que nunca tendré que enfrentarme a mis problemas solo; en mis momentos más duros, cuando se me diagnosticó la leucemia y estaba la necesidad de un trasplante curativo, único, ambos viajaron (dejando sus cosas, sus vidas, sus familias) para postularse como donantes”, relató Santiago y, enseguida, se refirió al momento en que Fernando supo que sí podía donarle, pues era “cien por ciento compatible”.

“Aunque [Fernando] es una persona que se enferma pisando una clínica, sacó una fuerza suprema, me donó su sangre para mi médula ósea dejándose poner catéteres, teniendo paciencia en las horas de la extracción y siendo positivo, fuerte, en todo el proceso y convenciones que exige un trasplante. Mi otro hermano [Hernán] asumió entonces ser casi mi enfermero personal, hora tras hora, día tras día y cuidarme como si fuera mi madre al lado de toda mi demás familia”.

Aquí dejamos la publicación completa de Santiago en la que, igualmente señaló que ahora está “sano”, gracias a Dios y a los “superhéroes” de su vida que hicieron posible este “maravilloso milagro”. “Cada uno a su manera me lo demostró con la mejor fórmula de amor que puede haber: el desapego. Los amo”, puntualizó.

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#tbt Acá estamos los cuatro hombres de la casa ( yo a los pies de mi Papá)…Todos tan diferentes como el agua y el aceite…con el paso del tiempo me vine a dar cuenta que ellos son el mejor regalo que me han dado mis Papás porque aunque ellos no pueden resolver mis problemas, me han confirmado que nunca tendré que enfrentarme a ellos solo; en mis momentos más duros, cuando se me diagnosticó la Leucemia Mielomonocitica crónica a finales del año pasado y estaba la necesidad de un trasplante curativo, único, ambos viajaron (dejando sus cosas, sus vidas,sus familias) para postularse como donantes ( foto 2). Mi hermano mayor (Fernando) después de los análisis y estudios salió cien por ciento compatible conmigo, gracias a Dios y a otro maravilloso milagro de la vida y aunque es una persona que se enferma pisando una clínica, sacó una fuerza suprema, me donó su sangre para mi médula ósea dejándose poner catéteres,teniendo paciencia en las horas de la extracción y siendo positivo, fuerte, en todo el proceso y convenciones que exige un trasplante (foto3 y4). Mi otro hermano (Hernán) asumió entonces ser casi mi enfermero personal, hora tras hora, día tras día y cuidarme como si fuera mi madre al lado de toda mi demás familia. Después de todo eso, ahora, sano gracias a su amor y entrega, me doy cuenta que sí existen superhéroes en la vida y cada uno a su manera me lo demostró con la mejor fórmula de amor que puede haber: el desapego. Los amo y aún hoy, no sé como seguirles agradeciendo esta nueva vida renacida que me han otorgado❤️😘. Mis hermanos son mi superhéroes favoritos! Pd: si tiene hermanos, dígales hoy cuánto los quiere…

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