Los organizadores del evento fueron los encargados de aclarar el rumor en un comunicado compartido en sus redes sociales; Living Conciertos, como se llama la empresa, tenía unos tiempos estipulados para cada grupo en tarima y El Gran Combo superó el asignado (una hora).

Por lo anterior, los encargados explicaron que la tarima, que era giratoria, al terminarse el tiempo empezó a moverse y la agrupación salsera no pudo terminar con su presentación ni despedirse, lo que causó molestia entre los espectadores, quienes empezaron a quejarse, pero no por los músicos sino por que les pareció un acto de mal gusto.

El espacio que asignaron para el desarrollo del evento estaba alquilado desde las 7:30 p.m. (27 de diciembre) hasta las 4:30 a.m. (28 de diciembre), así que se debía cumplir con los tiempos estipulados para cada presentación y, de este modo, se cumpliría con lo pactado.

Sin embargo, al ser un evento dedicado a la feria de Cali, la capital de la salsa, los presentes vieron este acto como una ofensa hacia los músicos, que durante años no han faltado a la importante celebración, y más porque giraron la tarima para darle paso al mano a mano entre Jessi Uribe y Yeison Jiménes, artistas de música popular.