El actor aseguró en La Red que a esa edad se enteró de que “dios es una cosa y quienes predican su palabra o quienes dicen ser sus representantes son unos farsantes, unos manipuladores y unos tipos llevados por la ambición de poder, la ambición económica y, ya también, la ambición sexual”.

Jairo indicó al programa que esa fue su “gran frustración” y su “gran decepción” debido a que desde pequeño creyó que ser sacerdote sería su “labor en la vida”.

El famoso añadió que quedarse sin dioses fue “una cosa dolorosa”, por lo que su espiritualidad la enfocó en la música, la literatura y su trabajo en la actuación.

El actor también afirmó en La Red que, para él, todas las religiones “tienen unos objetivos que van mas allá de ser intermediarias para una comunicación con algún dios”. A Jairo, por ejemplo, le molesta que los creyentes hagan proselitismo político “para tener poder sobre los demás”.

Al final de la entrevista, el artista aseguró que no pretende hacer que los demás piensen como él y, además, criticó la Semana Santa, una época que le “fastidia ¡como un berraco!”. Según él, esto se debe a que hay una gran “exaltación de la culpa” en esos días:

“Vos nacés culpable de la muerte de Jesucristo y sos culpable del pecado original de Eva comiéndose la manzana; eso no me parece”.