La reglamentación permitirá que los influencers y otras actividades comerciales en la red se autorregulen y que no se requiera de una normatividad para que se respeten los derechos de los usuarios de Internet y clientes de diversos productos.

“Estamos teniendo en cuenta la opinión de algunos influenciadores y otros expertos para conocer el negocio en sí, cómo trabajan, pero también, mirando la experiencia de países que ya han tratado el tema, pues la idea es poner más transparencia”, explicó el superintendente de Industria y Comercio, Andrés Barreto, citado por El Tiempo.

La guía se publicará en diciembre próximo y tendrá en cuenta las recomendaciones que hacen estas personas con miles de seguidores en redes sociales. La idea es que se identifique si estas sugerencias son propias o tienen algún patrocinador.

La SIC también está revisando qué tanta legalidad tienen los productos que utilizan a los influencers como vitrina. Según Barreto, hay unos que no tienen autorización del Invima o, incluso, medicamentos.

“Hay que mirar influenciadores, plataformas digitales y comerciales, Uber, Facebook, hay que atacar eso. Todo ese ámbito digital es la agenda de la SIC porque es transversal y es algo en lo que estamos afinados, acoplados y organizados”, señaló el líder del ente regulador.

Esta guía (o manual) se viene trabajando desde hace varios meses. En junio pasado, Barreto le dijo a Blu Radio que se está tomando como referente a Reino Unido, que ya tiene una regulación clara al respecto.

En el diálogo con esa emisora se mencionaron ejemplos como los de los influenciadores que recomiendan productos para la salud, dietas alimenticias y hasta “reinas, actrices y presentadoras de televisión que ponen un post medio empelotas… y el siguiente es publicidad”.

Finalmente, el funcionario mencionó que las empresas que contratan a influenciadores para promocionar sus productos también tienen responsabilidad en el tema, principalmente a la hora de aclararles a usuarios en redes que ese contenido que consumen es patrocinado.