Y es que con los contadores digitales se podría analizar la variación del consumo de cada usuario de una mejor manera y, por lo mismo, la disputa entre la empresa prestadora del servicio público y el consumidor bajaría, según Noticias RCN.

No obstante, eso no está relacionado con el aumento o la disminución de la tarifa, sino con la precisión de los datos de lo que se está cobrando.

La idea del Gobierno es cambiar 15 millones de contadores, en todo el país, a través de una resolución que ya tiene en borrador la Comisión de Regulación de Energía y Gas (Creg), en la que se propone que el usuario compre el contador o que permita que la empresa instale y lo administre, de acuerdo con el noticiero.

La iniciativa se plantea luego de las múltiples quejas que se presentaron medio de la pandemia, por el costo de los servicios públicos, entre ellos, el de la energía.

Precisamente por esa situación es que la Superintendencia de Servicios abrió una investigación a 19 empresas de servicios públicos, entre las que se encuentran Codensa y el Acueducto de Bogotá.