El Nuevo Día es un medio de comunicación que informa de forma objetiva, veraz y oportuna, los sucesos de actualidad en Ibagué, el Tolima, Colombia y el Mundo.
Las declaraciones del ministro de Agricultura, Indalecio Dangond, han reavivado el debate sobre la viabilidad de la producción arrocera en ciertos departamentos de Colombia, especialmente en La Guajira. En una intervención que generó controversia, el ministro afirmó que “el arroz ya no es negocio” en algunas regiones y recomendó contemplar cultivos alternativos como el marañón. Sin embargo, Dangond aclaró en un nuevo pronunciamiento que sus afirmaciones se referían específicamente a las condiciones del cultivo en La Guajira y no constituían una crítica general a todo el país. De acuerdo con Dangond, sus declaraciones fueron difundidas de manera descontextualizada, originando una interpretación errónea acerca de sus reales intenciones.
El ministro enfatizó que la problemática en La Guajira radica en la ineficiencia del cultivo de arroz bajo las condiciones actuales. Puso de ejemplo la situación de los productores de Fonseca, quienes han atravesado más de cinco quiebras consecutivas, a pesar de contar con el suministro de agua del distrito de riego del Ranchería. Dangond explicó que los costos por hectárea superan los $10 millones, pero los rendimientos, incluso con riego, no llegan al rango óptimo de entre 8 y 9 toneladas por hectárea. Ante este contexto, el precio de venta del arroz no logra igualar ni superar la inversión realizada por los agricultores, un dato corroborado por las intervenciones recogidas en medios reconocidos como El Nuevo Día.
La raíz del problema, según Dangond, no solo se relaciona con el costo, sino también con el alto consumo de agua y la volatilidad en los precios del arroz. Esta combinación representa un riesgo significativo para los productores, porque entre la siembra y la cosecha pueden variar los precios y afectar la rentabilidad. Por esta razón, el ministro sugirió que se analicen alternativas como cultivos de marañón, que pueden adaptarse mejor a las condiciones climáticas y de suelo de regiones como La Guajira.
Pese a que Dangond centró su mensaje en La Guajira, también dirigió comentarios a los productores de Tolima, instándolos a mejorar la eficiencia de sus cultivos y a tomar decisiones productivas que consideren las particularidades de cada territorio. En este departamento, la preocupación entre los arroceros persiste por los bajos precios de comercialización, altos costos de producción y factores climáticos adversos, según informes de El Nuevo Día. Fedearroz (Federación Nacional de Arroceros) ha solicitado al Gobierno Nacional mayor apoyo debido a los bajos precios registrados durante las cosechas de 2025 y 2026.
En resumen, la discusión propuesta por Dangond enfatiza la importancia de buscar rentabilidad y eficiencia en el cultivo de arroz bajo realidades territoriales específicas, y abre el debate a la necesidad de alternativas agrícolas viables en Colombia.
Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.
¿Por qué Indalecio Dangond considera inviable sembrar arroz en La Guajira?
Dangond argumenta que la siembra de arroz en La Guajira es inviable debido a los altos costos por hectárea y los bajos rendimientos, aun con acceso a riego. Explica que si los rendimientos no alcanzan al menos entre 8 y 9 toneladas por hectárea, los agricultores no logran una rentabilidad suficiente, por lo que sugiere analizar otras alternativas agrícolas para la región.
¿Cuáles son los principales retos que enfrentan los arroceros en Tolima según Fedearroz?
Los arroceros del Tolima encaran desafíos como los bajos precios de comercialización, altos costos de producción y condiciones climáticas adversas. Según Fedearroz, estos factores han generado preocupación y han motivado a la federación a pedir al Gobierno Nacional medidas de apoyo, en especial por los precios bajos que se han presentado en las cosechas de 2025 y 2026.
* Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.
* Pulzo.com se escribe con Z
LO ÚLTIMO