En el evento de la Asociación Nacional de Instituciones Financieras (Anif), Carrasquilla explicó que la caja del país “en este momento es del orden de los $ 30 billones” y “nuestras necesidades de caja son del orden de los 20 billones al mes”.

Esas necesidades implican “pagar las nóminas de los funcionarios y servidores públicos, los compromisos de inversión, los gastos en materia de salud, infraestructura, etc.“, agregó.

Luego hizo la afirmación, no sin reconocer que lo hacía para evidenciar la necesidad de una reforma tributaria:

“El número concreto que quiero dejar sobre la mesa, en el contexto de este debate sobre la urgencia y la necesidad de una reforma fiscal, es que nosotros tenemos caja que nos alcanza aproximadamente para unas 6 semanas o 7 semanas”, sostuvo.

Según el jefe de la cartera de Hacienda, el Gobierno ha tenido que estar “constantemente en el mercado buscando los recursos”.

Además, Carrasquilla aseguró que la reforma le permitiría mantener la credibilidad en cuanto a riesgo pues así lo piden los acreedores: “Necesitamos que nos envíen un mensaje muy claro en el sentido que están haciendo lo necesario para financiarse, para poder servir las obligaciones que tienen y para poder continuar teniendo esa estabilidad macroeconómica que ha tenido el país a nivel latinoamericano”, señaló.

“Estamos en la situación de volvernos un país que tiene dificultades en el servicio de su deuda pública”, concluyó.

A algunos les sonó a amenaza para pasar la reforma tributaria

En redes sociales las críticas no se hicieron esperar. Algunos se preguntaron por qué hasta ahora hace una advertencia de tal magnitud y qué sucedió para llegar a este punto:

Otros recordaron la millonada que se gastaría en la compra de aviones de guerra y matizaron lo dicho por Carrasquilla como un “chantaje” para aprobar su reforma:

Este fue el segmento en el que el ministro habló al respecto: