Lo hizo en su intervención, este martes, en el primer día de la reunión semianual de la asamblea del Fondo Monetario Internacional (FMI), en la que se mostró resuelta a batallar por la igualdad entre hombres y mujeres en el mundo del trabajo.

La recomendación de la alta ejecutiva, sin embargo, no tiene en cuenta que las oportunidades de trabajo para las mujeres en el mundo son escasas y que en la mayoría de ocasiones tienen que aceptar las oprobiosas condiciones que les ofrecen pues, en millones de casos, un trabajo, así sea mal pago, es la única opción que tienen para sostener a sus familias.

Con seguridad, las mujeres del mundo esperan que las palabras de Georgieva se traduzcan en políticas del FMI —un organismo capaz de imponer condiciones a los gobiernos, incluso para modificar sus modelos económicos— que realmente las favorezcan.

Georgieva, de nacionalidad búlgara, recordó los comienzos de su carrera en la era soviética y dijo que entonces no sabía que se podían negociar mejores condiciones laborales.

Por eso, se pronunció “en favor de las cuotas” para que las mujeres vayan ganando puestos de responsabilidad.

“Las cuotas no son una solución perfecta, pero son una solución pragmática”, dijo. “Sin cuotas llevaría mucho tiempo” obtener un acceso equitativo a posiciones altas, especialmente en las empresas, agregó.

Cuando una joven le preguntó cómo lograr éxito profesional, respondió: “Debes ser competente y tenerte confianza”.

El FMI divulgó el martes un informe en el que encontró que el trabajo no remunerado (como la atención de niños y ancianos) “es una parte sustancial de la actividad económica que no se mide y desproporcionadamente recae sobre los hombros de las mujeres”.

Las mujeres realizan a diario dos horas más de trabajo no remunerado que los hombres e incluso “en los países más igualitarios del mundo, las mujeres hacen un 20% más de trabajo no remunerado que los hombres”, especialmente en lo que hace a las tareas del hogar, dice el reporte.

Los gobiernos deben invertir en infraestructura para suministrar agua, electricidad y acceso a Internet pero también tienen que suministrar servicios de atención a niños y ancianos y mejorar la educación de forma tal de ayudar a las mujeres a “reemplazar el trabajo no remunerado por trabajo remunerado”, añadió.