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La Asociación Nacional de Empresas Generadoras (ANDEG) ha dirigido una comunicación formal al Ministerio de Minas y Energía y a la Comisión de Regulación de Energía y Gas (CREG), en la que pide adoptar medidas preventivas ante la alta probabilidad de que se presente el fenómeno de El Niño en la segunda mitad de 2026. Según el gremio, tanto el Ministerio de Ambiente como el Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (IDEAM) han evidenciado un aumento en la probabilidad de ocurrencia de este evento climático, que podría extenderse hasta finales de ese año. Frente a este panorama, ANDEG llama la atención sobre la urgencia de anticipar acciones para garantizar el abastecimiento de energía en un escenario de déficit en el régimen de lluvias, lo cual compromete especialmente la capacidad de generación hidroeléctrica.
El documento advierte que, cuando las precipitaciones son menores debido al fenómeno de El Niño, la generación térmica adquiere un papel predominante para cubrir la demanda del país. Durante el reciente episodio de El Niño 2023-2024, la generación eléctrica a partir de fuentes térmicas llegó a suplir hasta el 58% de la demanda diaria. En ese periodo, la participación de los diferentes combustibles en la generación se distribuyó de la siguiente manera: carbón con 32,46 gigavatios-hora diarios (GWh-día), gas natural con 64,71 GWh-día, y combustibles líquidos con aproximadamente 9,12 GWh-día. Estos datos, extraídos del análisis de ANDEG fundamentado en información técnica del sector, muestran la magnitud del desafío para el sistema eléctrico nacional.
Ante la posibilidad de que tal escenario se repita, la Asociación recomienda fortalecer la coordinación entre instituciones y adoptar diversas acciones anticipadas. Entre las propuestas se destaca la necesidad de flexibilizar la comercialización del gas, priorizar el uso del gas natural licuado y mantener inventarios de carbón que lleguen hasta las 450 mil toneladas al mes. Además, plantea asegurar una disponibilidad diaria de 25.000 a 30.000 barriles de combustibles líquidos, ajustándose a la intensidad del fenómeno.
La carta enviada también indica la importancia de revisar minuciosamente los cronogramas de mantenimiento de las plantas de generación, considerar las condiciones financieras de los agentes del sector eléctrico –como el caso de Air-e–, y diseñar mecanismos que permitan la participación activa de la demanda. Estos últimos incluyen incentivos para la reducción del consumo, el uso de excedentes provenientes de la autogeneración y una mayor integración de plantas de menor capacidad en el mercado.
Finalmente, ANDEG hace un llamado urgente al Gobierno Nacional para que defina mecanismos eficaces que mitiguen los riesgos de desabastecimiento eléctrico y promueva esquemas de coordinación entre los diferentes actores del sector. El objetivo último es enfrentar de manera eficaz los retos que impone un posible nuevo ciclo de El Niño, evitando así impactos negativos sobre la economía y la vida cotidiana de los colombianos. De este modo, el gremio espera que el país esté preparado ante la inminencia de un fenómeno climático que podría comprometer de forma significativa el suministro de energía.
¿Qué es el fenómeno de El Niño y cómo afecta al sector eléctrico?
El fenómeno de El Niño, de acuerdo con la información de ANDEG basada en estudios del IDEAM y del Ministerio de Ambiente, consiste en una alteración climática que reduce considerablemente las lluvias, especialmente en la región andina y otras zonas hidroeléctricas del país. Esta disminución de las precipitaciones impacta directamente el caudal de los embalses y limita la capacidad de generar electricidad mediante fuentes hídricas, tradicionalmente responsables de gran parte del suministro nacional.
Como consecuencia, durante los periodos en los que El Niño se presenta, el sistema eléctrico colombiano debe recurrir en mayor medida a fuentes térmicas—como el gas, el carbón y los combustibles líquidos—para suplir la demanda. Esto, según los datos aportados por ANDEG, implica una reorganización sustancial del abastecimiento y la necesidad de ajustar inventarios, logística e incentivos para garantizar la estabilidad del servicio eléctrico frente a eventos climáticos de carácter extraordinario. ¿Qué otras medidas preventivas podrían fortalecer la resiliencia del sistema eléctrico ante futuros fenómenos de El Niño?
* Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.
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