En una entrevista con Pulzo, el Monseñor Elkin Fernando Álvarez, secretario general de la Conferencia Episcopal, comentó algunos aspectos con relación a esta cifra económica: “Nosotros no concebimos un salario. Se puede llamar emolumento o estipendios”.

Getty Images (imagen ilustrativa)
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Específicamente, él se refirió al monto aproximado que representa esta retribución: “Generalmente está bordeando al salario mínimo mensual”. Este último, en Colombia, es de 908.526 pesos sin el auxilio de transporte (106.454 pesos), según el incremento que compartió el presidente Iván Duque a finales del 2020.

El secretario general de la Conferencia Episcopal agregó que, en algunos casos, el emolumento puede ser levemente superior. No obstante, él afirmó que aquel varía mucho de acuerdo a las posibilidades económicas de las parroquias y de las diócesis.

“Muchas parroquias son muy pobres y no alcanzan ni siquiera a reunir esas cantidades para los sacerdotes”, dijo el Monseñor Elkin Álvarez.

Si sucede esto, “las diócesis pueden tener algunos mecanismos de colaboración entre parroquias para que se pueda formar ese emolumento” y que todos los sacerdotes reciban su monto correspondiente.

“No es algo desbordante”, concluyó Álvarez.

Estas cifras concuerdan con las que compartió Alberto Linero en Blu Radio el año pasado, especificando que el sueldo de un sacerdote alcanza un máximo de un salario mínimo y medio, aproximadamente 1’362,789 pesos.