La norma trata de blindar a los colombianos que adquieran su vivienda para que no ocurra algo parecido al desplome de una de las torres del edificio Space, en Medellín, en 2013.

Este tipo de pólizas son conocidas como el ramo decenal, y protege al comprador de una vivienda ante situaciones como errores de diseños, deficiencias en materiales o en la construcción, todos ellos responsabilidad del constructor, detalla el diario El Tiempo.

Además, protege el capital del comprador en caso de que la vivienda colapse, perezca o pueda sufrir otro tipo de daño, explicó el superintendente Financiero, Jorge Castaño, citado por ese mismo diario.

El funcionario enfatizó en que esta norma entrará en vigencia en febrero de 2021, fecha en la que toda vivienda nueva que esté a la venta tendrá que tener esta póliza como requisito. En ese sentido, desde ya surge la pregunta de si la constructora asumirá este costo o si el mismo comprador (que es lo más posible) tendrá que pagar dentro del valor global del inmueble.

Sobre este mismo tema, el ministro de Vivienda, Jonathan Malagón, se refirió a que la mayoría de inmuebles en el país están desprotegidos ante una catástrofe natural.

“Me inquieta aún más que la vivienda está mucho más desprotegida en los estratos más bajos y lo voy a poner de la siguiente forma: una tragedia natural en Colombia es no neutral en materia de equidad”, afirmó Malagón, citado por RCN Radio.

Así mismo, enfatizó en que solo el 3,1 % de hogares en el país cuentan con un seguro voluntario contra incendios y terremotos y llamó la atención del sector de seguros para que se establezcan normas como las que prepara la Superfinanciera.

“La vivienda es el negocio más importante de la familia colombiana, en ese sentido no se aseguran las paredes sino la movilidad social”, sentenció el ministro Malagón.