Tan solo dos días y medio después de que se anunciara la creación de la Superliga de Europa, el torneo quedó prácticamente muerto este miércoles. El martes, los seis clubes ingleses que estuvieron dentro de los fundadores del certamen lo abandonaron en bloque, y en las últimas horas hicieron lo propio Inter de Milán, Milán y Atlético de Madrid.

La Juventus también dio a entender que no le ve sentido ya al torneo. Su presidente manifestó que, sin los seis equipos británicos, era difícil concebir un futuro prometedor para el torneo.

Así las cosas, los únicos equipos que quedaron solos hasta el final fueron Real Madrid y Barcelona. Ahora, en las redes sociales no se para de comentar el fracaso rotundo de este torneo que no alcanzó a durar ni tres días y la mayoría de miradas apuntan contra Florentino Pérez, el presidente del Madrid, que también lideraba la Superliga.

El torneo fue fundado por 12 equipos (6 ingleses, 3 españoles y 3 italianos). Ellos pretendían que la Superliga se convirtiera en el torneo de fútbol más importante del mundo, plantándola cara a la Champions League. A esos 12 equipos iniciales se sumarían ocho, para completar un total de 20 participantes: tres invitados y cinco que clasificaran por mérito.

Sin embargo, millones de aficionados del mundo rechazaron ampliamente esa idea, por considerarla elitista y lejana de los valores habituales en el fútbol. Hinchas del Chelsea y el Liverpool salieron a las calles a protestar contra sus directivos por hacer parte de la Superliga y en cuestión de horas hicieron que se bajaran de ese proyecto.

A la Uefa y la Fifa tampoco les gustó la rebelión de esos clubes históricos. Apenas se confirmó la creación del torneo, esos organismos enviaron sendas amenazas contra los directivos y jugadores de los equipos involucrados.

Por el momento, ni el Real Madrid ni el Barcelona se han pronunciado sobre la salida de casi todos los equipos que los acompañaron en la fundación del certamen.