‘Dinho’, que jugará un partido de exhibición en la capital del país el próximo 17 de octubre, es sospechoso de haber participado en una estafa que se le atribuye a la empresa ‘18kRonaldinho’, que ofrecía ingresos y falsas ganancias superiores al 2 % diario a quienes invirtieran un mínimo de 30 dólares en monedas virtuales (bitcoin).

La empresa, en la que el exfutbolista aparecía como ‘embajador’, nació originalmente como comercializadora de relojes y joyas, pero según el Ministerio Público de ese país se fue alejando de ese negocio y pasó a concentrarse en la pirámide financiera con criptomonedas.

El abogado Sergio Queiroz, que representa a Ronaldinho, dijo a medios locales que la relación de su cliente con la empresa acabó una vez que se supo que el negocio había tomado otro rumbo.

Sin embargo, Ronaldinho es investigado por el asunto y este miércoles fue convocado para comparecer, en una fecha que aún no fue precisada, ante una comisión de la Cámara de Diputados que debate medidas contra las estafas con monedas virtuales.

En los últimos años, el exjugador de la selección brasileña ha tenido diversos problemas con la justicia.

El último de ellos fue un delito contra las leyes ambientales que cometió juntó con su hermano, el empresario Roberto Assis Moreira, al mandar a construir un muelle en una zona del lago Guaíba, en su natal Porto Alegre, que está en medio de un parque protegido por ley.

Ambos llegaron a tener sus pasaportes retenidos y los recuperaron solo tras pagar una multa equivalente a 1,5 millones de dólares que les impuso la Justicia de esa ciudad del sur del país.