Nueva tendencia estética causa preocupación: se trata de inyectarse grasa de personas fallecidas
El objetivo es ofrecer una alternativa a los métodos tradicionales como la liposucción o los implantes. A diferencia de estos, AlloClae no requiere cirugía.
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Este artículo fue curado por Andrea Castillo
Abr 6, 2026 - 11:34 am
Una nueva práctica en la medicina estética está causando asombro, polémica y debate en todo el mundo. Se trata de un procedimiento conocido como AlloClae, una técnica que consiste eninyectar grasa humana proveniente de personas fallecidas para aumentar volumen en zonas del cuerpo como glúteos, caderas o senos.
Aunque suena impactante, es real y ya se está utilizando, especialmente en Estados Unidos y en clínicas de alto nivel. Este procedimiento utiliza tejido adiposo donado, es decir, grasa extraída de cadáveres que previamente fueron donados a la ciencia.
Antes de ser utilizada, esta grasa pasa por un proceso altamente especializado: se elimina todo el material genético y celular, dejando únicamente una matriz estructural estéril, lo que reduce el riesgo de rechazo en el cuerpo del paciente.
El objetivo es ofrecer una alternativa a los métodos tradicionales como la liposucción o los implantes. A diferencia de estos, AlloClae no requiere cirugía invasiva ni extracción de grasa del propio cuerpo, lo que ha llamado la atención de personas que buscan resultados rápidos y con menor tiempo de recuperación.
Este procedimiento ya es tendencia en ciudades como Nueva York, donde incluso se han reportado listas de espera y costos que pueden superar los 45.000 dólares por tratamiento.
Sin embargo, no todo es positivo. Expertos advierten que, como cualquier procedimiento inyectable, existen riesgos importantes, como infecciones, necrosis del tejido o incluso embolias si la grasa es aplicada incorrectamente.
Además, el debate ético es cada vez más fuerte. Una de las principales preguntas es si las personas que donaron su cuerpo realmente autorizaron que sus tejidos fueran utilizados con fines estéticos y comerciales, y no médicos o científicos.
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