Por: El Colombiano

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Este artículo fue curado por pulzo   Abr 13, 2026 - 7:22 pm
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En el imaginario colectivo, persiste la creencia de que la revisión visual infantil solo es necesaria tras el aprendizaje de la lectura. Sin embargo, expertos señalan que la valoración oftalmológica debería realizarse mucho antes, idealmente antes de los tres meses de vida, para prevenir complicaciones futuras. A pesar de esta recomendación, en muchos contextos, los niños suelen acudir al especialista visual por primera vez a los seis o siete años. Las principales razones detrás de esta demora no se limitan al desconocimiento: la falta de recursos económicos y las barreras de acceso a los servicios de salud constituyen obstáculos significativos para las familias más vulnerables.

Con este panorama en mente, surgió una iniciativa liderada por docentes de optometría e ingeniería biomédica de la Universidad CES, quienes decidieron enfrentar esta situación mediante la creación de gafas personalizadas fabricadas con materiales reciclables. El propósito de este proyecto es claro: facilitar el acceso a una solución visual adecuada para niños de escasos recursos en la zona de Santa Cruz, Medellín. María del Pilar Oviedo, jefa del programa de Optometría de la universidad y una de las responsables de la propuesta, relata que la iniciativa arrancó hace un año con consultas para valorar la salud visual de los habitantes de la Comuna 2.

El diagnóstico reveló que muchos menores nunca habían visitado a un profesional especializado en salud visual, lo que incrementaba la probabilidad de tener condiciones no identificadas ni tratadas. A la fecha, el equipo encargado brindó atención gratuita a 220 niños, de los cuales 30 requieren gafas. Entre las afecciones más frecuentes identificadas se encuentran la miopía, la hipermetropía, el astigmatismo y la ambliopía, también conocida como “ojo perezoso”.

Oviedo advierte que estas condiciones afectan de manera directa el desarrollo neurosensorial de los niños, generando impactos en el aprendizaje y la socialización. Es en este contexto donde surge la necesidad de una respuesta inclusiva y sostenible. Ante la imposibilidad de muchas familias para cubrir el costo de las gafas, la universidad tejió alianzas internas para desarrollar anteojos de bajo costo y fabricación ecológica.

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El resultado de este esfuerzo se ve reflejado en la elaboración de gafas mediante impresión 3D, que aprovechan botellas PET recicladas y se adaptan a las particularidades faciales de cada paciente, incluso permitiendo la personalización del color. Estos detalles adquieren relevancia, ya que durante la atención médica se evidenció que algunos niños rehúsan usar gafas por temor al acoso escolar debido a su apariencia.

La guía de los especialistas establece que la primera revisión visual debe darse antes de los tres meses de vida, con controles anuales posteriores. Signos de alarma incluyen el acercamiento excesivo a libros o dispositivos, el frotamiento frecuente de ojos y gestos como arrugar el ceño para enfocar mejor. Entre las recomendaciones clave destaca la limitación del uso de pantallas en menores de cinco años, dado que una exposición prolongada puede propiciar miopía o complicaciones como el desprendimiento de retina.

El alcance del programa trasciende Medellín; Salgar y Támesis también han sido incluidos, con el respaldo del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación. La primera jornada de atención en Salgar benefició a 250 menores, y la meta es lograr que, a finales de abril, todos los niños identificados en Santa Cruz reciban sus anteojos y que en todas las regiones, 800 menores mejoren su acceso y calidad de salud visual.

¿Qué es la ambliopía y por qué se la llama “ojo perezoso”?

La ambliopía, mencionada como una de las afecciones detectadas en el proyecto, se conoce popularmente como “ojo perezoso” y consiste en una disminución de la visión en uno o ambos ojos, causada por un desarrollo visual deficiente durante la infancia. Esta condición puede pasar desapercibida, ya que a menudo no genera síntomas notorios en los primeros años de vida.

El reconocimiento temprano de la ambliopía es fundamental, porque si no se trata a tiempo puede provocar una pérdida de visión irreversible. La importancia de la detección y el tratamiento oportunos recae en que el sistema visual termina su desarrollo en los primeros años, haciendo que las intervenciones sean mucho más eficaces en la infancia que en la adultez.


* Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.

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