Según explicó el portal Men’s Health, el síndrome se da cuando los músculos de la vagina se contraen abruptamente durante la penetración y atrapan al pene de tal forma que es casi imposible sacarlo. Solo se soluciona al relajar la zona, pero no es tan fácil.

El medio aseguró que existen registros desde 1870, cuando algunos ginecólogos alemanes reportaron este extraño fenómeno. Además, de un caso en 2016 cuando una pareja de Kenia quedó ‘pegada’ y tuvo que pedir ayuda hasta de un hechicero para separarse.

Cabe mencionar que este problema no tiene nada que ver con el vaginismo, que es la contracción involuntaria de los músculos del suelo pélvico, pues esto normalmente les impide a ellas tener sexo y está ligado con experiencias traumáticas.