En el programa ‘El valor de la verdad’, de Canal 1, Carmen Larrazábal habló de esta costumbre de los canes y aseguró que viene de un instinto de supervivencia heredado de los cachorros lobos y los zorros, que lamen a su madre cuando regresa y ella vomita para alimentarlos.

Los perros, que ahora son usados para detectar la COVID-19 en humanos, también podrían lamer a su amo para degustar el sabor salado de su piel, por eso suelen hacerlo con mayor intensidad cuando este ha sudado.

Aunque sí puede ser una parte del instinto cariñoso del animal hacia las personas, no se desarrolló para esto sino para demostrar su hambre; suele hacerlo frecuentemente si le gusta el sabor, pues a veces quedan rastros de comida.

Los datos dados por la presentadora fueron sustentados con documentos especializados, mismos en los que los expertos aclararon que si el perro se lame constantemente puede ser una señal de alergia en la piel; si lo hacen sobre un objeto, podría ser un episodio de ansiedad.