Los pulpos reversibles están siendo uno de los productos más atractivos entre los jóvenes de diferentes países del mundo. Se trata de peluches con forma de ese animal, que por una parte lo muestran sonriente y por la otra de mal genio.

Solo basta un ligero movimiento de manos para cambiar el ‘estado de ánimo’ del pulpo y sus colores, algo que ha sido bastante atractivo para miles de personas en redes sociales. Con el pasar de las semanas, cada vez son más los emprendedores que deciden comercializar peluches más famosos por estas épocas.

Sin embargo, muy pocos usuarios se han enterado del uso médico que tienen este tipo de peluches en los que se pueden mostrar dos tipos de rostros.

Ese tipo de objetos como los pulpos reversibles suelen ser utilizados por niños que tienen alguna dificultad para comunicarse, como pacientes con autismo, trastorno por déficit de atención, síndrome de Asperger o hiperactividad, según reseñó hace algunas semanas el diario El Tiempo.

Los peluches como los pulpos reversibles permiten que los médicos o las personas cercanas a esos niños puedan interpretar de una manera más fácil sus estados de ánimo o sensaciones.

Por estas fechas, los pulpos reversibles se están consolidando como uno de los regalos más comunes entre amigos o parejas, algo que podría mantenerse hasta el final de año aprovechando la Navidad.