Según un estudio hecho por el Instituto de Investigación de Biología Molecular y Biofísica de la Academia Rusa de Ciencias, que fue compartido por Psychology Today, las personas tienen la necesidad de despertar más tarde en la mañana por una alteración genética.

El portal aclaró que en el mundo existen estas dos clases de personas:

  • Enérgicas: que se despiertan temprano sin problemas, suelen tener una buena cantidad de energía durante el día, pero su pico más alto está en el mediodía.
  • Aletargadas: sus niveles de energía no son tan altos durante el día. Sin embargo, cuando llega la noche suelen estar más activos, pues no están sincronizados con el ciclo de luz.

Es precisamente este último grupo de personas el que tienen dificultades para madrugar.

El Centro Nacional de Neurología y Psiquiatría de Tokio encontró que el sueño lo maneja el gen PER-3, una proteína encargada de regular el reloj biológico, que varía sus niveles durante el día: en la noche suele ser más alto, en el día más bajo.

Aunque esto cambia en las personas aletargadas, pues “su ritmo cardiaco no está bien sincronizado con el de la luz y la oscuridad“. Su baja productividad ahora tiene un por qué.