En el estudio, que fue compartido por el Instituto Santa Fe, analizaron durante 2 décadas a una población étnica africana con estas costumbres: mujeres polígamas, y los resultados fueron positivos para ellas.

Pese a que el pensamiento en sí es muy arcaico teniendo en cuenta la realidad actual, casi global, los antropólogos encontraron que cuando era el hombre quien tenía varias mujeres, la capacidad de reproducción era mucho menor, pues no podía proveer a tantas personas.

Lo anterior es un caso contrario a lo que pasa cuando las mujeres son quieres tienen varias parejas, pues además de que mejora su economía, tienen mayor apoyo en las labores diarias, se mantienen más estables emocionalmente y, con todo esto en equilibrio, se reproducen con mayor facilidad.

La poligamia es más común entre los hombres, en oriente es algo natural; pero teniendo en cuenta las cifras aportadas, son ellas quienes deberían tener varias parejas, y no solo por la conservación de la especie, sino por los beneficios que ples proporciona. Según los antropólogos, el hombre debería ser monógamo.