Como informó Oxford Academic, uno de cada 100 adultos residentes en Gran Bretaña y Estados Unidos, entre los 18 y 44 años, han sido contagiados con el virus llamado mycoplasma genitalium, también conocido como MG.

A pesar de que la infección suele verse como inofensiva y no es de las más comunes, es un peligro latente, teniendo en cuenta que las edades de los portadores están dentro del ciclo en el que hay más hay actividad sexual.

Al parecer, los infectados se duplicarán, pues “tiene potencial de convertirse en una superbacteria en una década. Además, es resistente a los antibióticos estándar”.

British Association for Sexual Health and HIV reportó en 2018 que cada año al menos 3.000 mujeres podrían quedar infértiles, esto si el problema se vuelve intratable, pues ocurre en la etapa en la que el virus provoca una inflamación pélvica severa.

El problema fue descubierto en 1981, pero pocos médicos saben identificarlo realmente, puesto que suele confundirse con la clamidia, así que es necesario solicitar exámenes más detallados para identificarlo.

En las mujeres, según Intra Med, el virus puede situarse en la vagina, el cuello del útero y el endometrio, y los síntomas son: “dolor pélvico, vejiga inflamada, inflamación uretral, flujo vaginal de olor fuerte, dolor al caminar y hemorragia”.

Los hombres experimentan “dolor testicular, prostatitis, uretritis, secreción uretral, potencial infertilidad, dolor e inflamación articular”.