Melgaço, abogada de profesión y empleada pública, se resistió durante 6 meses a revelar su identidad, pues apenas se supo que una mujer era la primera persona de Río en estar contagiada de coronavirus hubo toda una ola de críticas y de recriminaciones en redes sociales por llevar la enfermedad al gigante sudamericano, publica el diario O Globo.

Sin embargo, Jeniffer Pereira, que vive en la ciudad de Barra Mansa, en Fluminense, se cansó de guardar silencio y le contó su historia el rotativo brasileño.

“En el primer mes, todavía me sentía cansado durante el día y, a veces, dolores de cabeza. Hoy, seis meses después del positivo, sigo sufriendo la pérdida total del olfato y el cambio de gusto”, contó la joven al mismo medio.

El presidente de la Academia Brasileña de Rinología (ABR) Fabrizio Romano explicó que se sabe poco sobre las secuelas que deja el COVID-19. Según él, la teoría es que los pacientes suelen recuperar el olfato en poco tiempo.

“La mayoría mejora, pero notamos que en menos del 5 % de las personas el problema persiste durante meses”, expresó Romano y agregó que a esos pacientes se les practica una larga sesión de fisioterapia, con exposición a olores fuertes, pero sin saber exactamente qué pasara, indica O Globo.

Por último, Jeniffer Pereira Melgaço pide a las personas acatar las medidas para evitar la propagación del coronavirus. 

“No salgo sin mascarilla, cuido la higiene y evito aglomeraciones. No estamos seguros de la posibilidad de reinfección. Definitivamente, no quiero volver a infectarme. Sé que nadie elige enfermarse, pero si ahora conocemos las medidas a evitar, seguir las recomendaciones es lo mínimo por hacer”, finalizó su relato a O Globo.