Un estudio realizado por la Asociación Médica Canadiense  seleccionó 144 territorios alrededor de todo el mundo, donde la pandemia se encuentra en la misma fase, para estudiar el porcentaje de aumento de casos con factores como temperatura humedad, latitud y control social, según Gizmodo. 

Los resultados arrojaron que ni la temperatura ambiental ni la latitud parecen afectar de ninguna manera al contagio del COVID-19, esto implica que no debemos bajar la guardia durante los meses con altas temperaturas que se avecinan.

Además, el estudio arroja que las medidas de higiene públicas son, como ya es sabido, las que más funcionan. Por ejemplo, el confinamiento, el distanciamiento, el uso de mascarillas y las medidas de salud pública muestran una correlación firme con la reducción del número de contagios

“El verano no va a hacer que esto se vaya. Es importante que la gente sea consciente de esto. Las intervenciones en materia de salud pública son, hasta la fecha, lo único que ha demostrado funcionar contra la COVID-19, dijo el profesor Dionnne Gesink, epidemiólogo en la Escuela de Salud Pública Dalla Lana y coautor del estudio.

Estos resultados son preliminares pero dan una base de análisis para esta importante pregunta gracias a la asociación constante del virus con la gripe.

El estudio desechó, provincias de China donde la enfermedad ya parecía controlada cuando se hizo el estudio, y otros lugares en los que la pandemia estaba en plena expansión inicial, agregó el mismo medio.