Por: El Espectador

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Este artículo fue curado por pulzo   May 21, 2026 - 5:54 am
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La diferencia entre el yogur natural y el yogur griego va mucho más allá de la textura o el sabor, tocando aspectos clave de la nutrición y los procesos de elaboración. De acuerdo con Rosa Margarita Campo, médica de la Corporación Universitaria Rafael Núñez de Cartagena y especialista en Gerencia de la Calidad y Auditoría de la misma institución, ambos productos parten de la fermentación de la leche. Sin embargo, cada uno tiene características y beneficios nutricionales distintos que pueden influir en la dieta diaria.

Según lo explicado por Campo, el yogur natural presenta una textura más líquida, un mayor contenido de lactosa y menor densidad calórica. Además, se destaca por ser una buena fuente de proteínas, calcio y diferentes vitaminas del grupo B, como la tiamina, niacina y biotina. Esto lo convierte en una opción ligera, ideal para el consumo cotidiano, especialmente para quienes buscan moderar la ingesta calórica, sin renunciar a los aportes nutricionales de la leche fermentada.

En contraste, el yogur griego se caracteriza por un proceso de colado adicional, mediante el cual se elimina parte del suero de la leche. Este paso es clave para lograr su textura espesa y cremosa, pero también implica un aumento en la concentración de proteínas, una reducción en el contenido de lactosa y un incremento en la densidad calórica. Así, quienes buscan mayor saciedad o necesitan incrementar su ingesta de proteína encuentran en el yogur griego una alternativa adecuada. Campo recomienda optar por versiones de ambos tipos que no contengan azúcares añadidos, para aprovechar sus beneficios originales.

La visión de Campo es respaldada por Elaine Siu, dietista del Centro Oncológico City of Hope en Duarte, California. Según Siu, todos los yogures, incluido el griego, contienen probióticos, es decir, bacterias benéficas que ayudan a mantener equilibrado el microbioma intestinal. También resalta el alto contenido de vitamina B12 presente en estos productos, lo que contribuye a la salud intestinal. Esta información fue publicada por El Espectador en un artículo especializado sobre el tema.

Ambos tipos de yogur, natural y griego, pueden incluirse de forma saludable en la alimentación diaria, eligiendo siempre las versiones menos procesadas y sin añadidos de azúcar, de acuerdo con los expertos consultados.

Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.

¿Cuál es la diferencia nutricional entre el yogur natural y el yogur griego?

El yogur natural contiene más lactosa, tiene una textura líquida y una menor densidad calórica, siendo fuente de proteínas, calcio y vitaminas B. El yogur griego, tras ser colado, resulta más denso y cremoso, con mayor concentración de proteínas, menos lactosa y mayores calorías, según Rosa Margarita Campo.

¿Por qué los yogures, incluido el griego, son beneficiosos para la salud intestinal?

Los expertos consultados por El Espectador coinciden en que tanto el yogur natural como el griego aportan probióticos, bacterias saludables que favorecen el equilibrio del microbioma intestinal, así como vitamina B12, nutriente esencial para el bienestar del sistema digestivo.


* Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.

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