A través de un comunicado, publicado hace unas horas en Facebook, el hospital informó que decidió “poner a dormir” al koala luego de ver que no respondía de manera positiva al tratamiento que le estaban dando.

El pasado 21 de noviembre, a través de esa misma red social, los veterinarios de Lewis habían anunciado que se tomaría esa medida en caso de que sus heridas y su dolor no fueran “tratables y tolerables”.

El hospital también explicó que la institución no mantenía vivos a los koalas si estos sentían demasiado “dolor e incomodidad”.

Aquella vez, también se señaló que Lewis había sufrido quemaduras “en las manos, los pies, los brazos y dentro de sus piernas”, por lo que estaba recibiendo “atención domiciliaria” las 24 horas del día.

Este fue el video del rescate de Lewis: