Ante un posible derrame cerebral, la británica fue trasladada de urgencias a un hospital, donde los médicos le hicieron varias tomografías computarizadas y resonancias magnéticas, informó el Manchester Evening News.

En medio de su hospitalización, Emily quedó completamente muda y dejó perplejos a los doctores, que aún no encontraban una explicación a lo que le pasaba, señaló el periódico inglés.

Para ese entonces (marzo de este año), la paciente y su esposo irían a Tailandia de vacaciones; los médicos animaron a Emily a hacer ese viaje, con la esperanza de que eso la ayudara a relajarse y a recuperar su voz, reportó el mismo diario.

En efecto, ese viaje hizo que la mujer se recuperara lentamente, pero lo extraño es que su acento británico empezó a cambiar a uno polaco, indicó Metro y añadió que Emily también volvió a hablar con otros 3 acentos: italiano, francés y ruso (este último aparece sobre todo cuando ella está demasiado estresada).

En este punto, los médicos por fin le dieron un diagnóstico a la británica: padece el síndrome del acento extranjero, “un extraño trastorno del habla causado por un daño cerebral”, explicó el rotativo.

De acuerdo con ambos medios citados, los doctores desconocen la razón de ese daño y si Emily alguna vez recuperará su acento normal; por ahora, ella recibe terapia vocal a través de Zoom.