“Estábamos visitando y ordenando la tumba de un familiar cuando sentí un viento soplando en mi cara; pensé que era arena o tierra. Me limpie el ojo con agua, pero comenzó a dolerme mucho por la noche, un dolor agudo, y estaba llorando”, narró He al Daily Mail.

La mujer fue trasladada al hospital universitario de Fooyin en Pingtung, en el sur del país asiático. Allí, los médicos hallaron a las abejas que se alimentaban bajo sus párpados hinchados.

El doctor Hung Chi-ting,  jefe de oftalmología del hospital, comentó en una rueda de prensa que el caso de la joven He es único en el mundo, rescató el medio británico.

“Vi algo que parecía ser patas de insecto, así que las saqué bajo un microscopio de una en una sin dañar sus cuerpos”, comentó Hung.

Sin embargo, el médico indicó que la paciente sufrió una infección bacteriana en la piel y la inflamación de la córnea porque las abejas comieron de su ojo por cuatro horas.

Finalmente, la mujer fue dada de alta y se recupera con medicamentos de su infección ocular.