El bovino pertenecía a un templo y participaba habitualmente en el festival de Jallikattu, un rodeo tradicional tamil que ve a jóvenes tratando de domar un toro.

A su muerte el domingo, su procesión fúnebre a través de la aldea atrajo a una pequeña multitud, a pesar de la prohibición de las reuniones de más de cinco personas en toda India para limitar la propagación del coronavirus

“Inicialmente, sólo entre 30 y 50 personas participaron en el entierro, pero más tarde alrededor de 100 a 200 personas se reunieron para rendirle homenaje”, dijo T.G. Vinay, un responsable del distrito de Madurai.

“No se reunieron en un solo lugar, sino que siguieron caminando (siguiendo la procesión), rindiendo homenaje, rezando y luego se fueron”, añadió.

La policía inició una investigación contra varios aldeanos acusados de violar las normas de contención nacional, en vigor desde el 25 de marzo hasta al menos el 3 de mayo. 

Los admiradores del toro llevaron guirnaldas de flores, estolas y fajos de billetes como ofrenda y lanzaron fuegos artificiales, informó la prensa local.

Los funerales con gran pompa de animales reverenciados son comunes en India rural.

India ha registrado hasta la fecha 12.380 casos confirmados de coronavirus, que ya han causado 414 muertes, según el último balance oficial del jueves por la mañana.

Sin embargo, es probable que esta cifra esté subestimada debido a las pocas pruebas realizadas.