El curioso y peligroso suceso aconteció el pasado viernes 4 de septiembre, exactamente en el pueblo de Parcoul-Chenaud , en el oeste de Périgord, publica Radio Francia Internacional (RFI).

De acuerdo con las pericias policiales, el octogenario preparó su cena y dejó abierta, sin percatarse, la llave del gas, que empezó a propagarse por toda la cocina, tanto como para provocar la explosión.

Cuando el anciano estaba comiendo, una mosca empezó a molestarlo y por ello decidió matarla con una raqueta eléctrica que tiene para estos casos. Lastimosamente en el momento que accionó las chispas, se provocó la explosión, que terminó levantando el techo de la cocina, indica el mismo medio.

El hombre fue llevado al hospital de Libourne, donde le trataron su quemadura en la mano, y luego lo alojaron en un campamento donde permanecerá hasta que reparen su casa, pues quedó “inhabitable”, detalla RFI.

Se desconoce el destino de la mosca”, ironizó la emisora francesa al finalizar la nota.