Y es que, según Univisión, Chester “deambuló durante varias semanas por un mercado de Lima”, en donde su dueña vendía hortalizas hasta que contrajo el coronavirus y murió.

Fue entonces que desconocidos le colgaron el letrero que llamó la atención en redes sociales, sin saber que su impacto posteriormente alcanzaría para que alguien lo quisiera adoptar muy lejos de ahí.

Hoy se recupera de sus enfermedades y pronto tendrá una nueva vida en Canadá“, indica ese noticiero.

Así lucía Chester cuando quedó solo y sin hogar en las calles de la capital peruana: