Las filas en los parques temáticos de Disney son inevitables, especialmente en el complejo ubicado en Orlando, Florida, cuyas visitas por día (antes de la pandemia) eran de 250.000 personas, aproximadamente, según el periódico Orange County Register.

Una de las ‘trampas’ que hace la compañía es separar a los usuarios por medio de paredes para que sea imposible ver la cantidad de personas que están por delante y evitar que se salgan de las atracciones, indicó Popular Science.

Este caso se ejemplifica con la montaña rusa Space Mountain, que también incluye el elemento de la oscuridad para confundir aún más a la gente, afirmó Gizmodo.

Si la fila de 200 personas fuera alrededor de cuerdas en un lugar abierto, sería más fácil que los usuarios se percataran de todo lo que les falta para entrar y desistieran de la espera, agregó el portal mencionado.

Otro truco es la conversión de las zonas de las colas en una experiencia en sí misma para los visitantes, quienes, mientras esperan, se distraen con las historias y la decoración que los ‘imagineers’ crearon, dijo Richard Larson, experto en filas del MIT, a Popular Science.

Cuando el sujeto está entretenido se preocupa menos por el tiempo que pasa en la línea, lo que se conoce como “paradigma de doble tarea, donde los entornos emocionantes aumentan la carga de trabajo del cerebro”, de acuerdo con la revista de ciencia y tecnología.

Un ejemplo de esto está en el área de espera de The Tower of Terror, que parece el vestíbulo de un hotel viejo y ruinoso para que los sujetos entren en sintonía con la atracción desde antes de ingresar, señaló Gizmodo.

Por último, Popular Science menciona el engaño denominado “giro maquiavélico”, cuyo objetivo es crear una distorsión del tiempo. Se trata de una espera en la fila menor de la que se lee en los letreros.

Gizmodo apunta que este truco, que es percibido por el usuario como “suerte” porque se suponía que estaría en la cola por dos horas, pero en realidad solo dura 90 minutos, por ejemplo, es intencional.