Los diseñadores de HongKongmap.live, una especie de Waze, indicaron en un comunicado que Apple les dijo que esta aplicación “ponía en peligro el mantenimiento del orden y a los habitantes de Hong Kong”.

“La aplicación muestra las posiciones de la policía y verificamos con la Oficina hongkonesa de Ciberseguridad y lucha contra la criminalidad tecnológica que se había usado para apuntar a la policía y tenderle emboscadas, amenazar a la seguridad pública, y para que criminales perjudicaran a habitantes de zonas en las que sabían que no había fuerzas del orden”, indicó Apple, según el desarrollador.

Hong Kong es escenario desde hace cuatro meses de una crisis política sin precedentes desde su retrocesión a China, en 1997, con manifestaciones casi diarias para reclamar mayores libertades y denunciar las crecientes injerencias de China en los asuntos de la región, semiautónoma.

Esta movilización dio lugar a enfrentamientos cada vez más violentos y recurrentes entre las fuerzas de seguridad y los manifestantes radicales, así como a numerosos actos de vandalismo dirigidos contra empresas acusadas de apoyar a Pekín.

El miércoles, el Diario del Pueblo puso en la mira a Apple debido a esta aplicación. “Apple escogió aprobar la aplicación […] en Hong Kong”, destaca el órgano del Partido Comunista en el poder. “¿Tiene Apple la intención de ser cómplice de los agitadores?”, se interrogaba en un editorial.

Debido a los desafíos financieros en China continental, la firma de la manzana se abstiene de tomar posición sobre asuntos sensibles y se suele plegar a las exigencias de Pekín retirando del país aplicaciones consideradas inapropiadas.