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En un reciente hallazgo astronómico, un equipo internacional de científicos provenientes de Australia, Reino Unido, Estados Unidos y Dinamarca identificó un exoplaneta que podría situarse entre los más cercanos a la Tierra conocidos hasta el momento. La distancia calculada para este descubrimiento es de más de 146 años luz desde nuestro planeta. Denominado HD 137010 b, este mundo presenta un tamaño apenas 6% superior al terrestre, lo que lo ubica dentro de la selecta categoría de exoplanetas potencialmente similares a la Tierra.
Una de las principales características de HD 137010 b es la estrella alrededor de la cual orbita, que resulta ser más fría que nuestro Sol. Esta particularidad conduce a que su temperatura promedio esté estimada en unos -70 grados Celsius, un dato proporcionado en el informe oficial de la Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio (NASA, por sus siglas en inglés). Si bien estas condiciones evocan las temidas temperaturas marcianas, el interés científico reside en la órbita del exoplaneta y la distancia precisa con su estrella anfitriona.
De acuerdo con la NASA, la órbita de HD 137010 b, actualmente clasificado como “candidato” en espera de confirmación definitiva, sería muy similar a la terrestre, con una duración aproximada a un año. Además, el planeta podría localizarse justo en el límite exterior de la llamada zona habitable de su estrella. Esta región espacial, según especifican los científicos, representa aquella en la que, si se dieran las condiciones atmosféricas correctas, podría surgir agua líquida en la superficie del planeta, aumentando así el interés en su estudio.
El proceso de detección se apoyó en datos obtenidos gracias al telescopio espacial Kepler, utilizando una estrategia conocida como el método de tránsito. Dicho método implica la observación exhaustiva del brillo de una estrella, que disminuye levemente cuando un planeta pasa frente a ella, causando un pequeño eclipse. Estas sutiles caídas de luminosidad, repetidas y consistentes, se aceptan como pruebas de la presencia de un nuevo exoplaneta.
Los autores del estudio, publicado en la revista Astrophysical Journal Letters, subrayan que el método de tránsito se destaca actualmente como una de las mejores alternativas para registrar planetas potencialmente habitables similares a la Tierra. A pesar de la alta precisión fotométrica requerida y las dificultades inherentes en la búsqueda de exoplanetas fríos del tamaño terrestre alrededor de estrellas parecidas al Sol, los científicos consideran este logro como notable, al ser la primera vez que se detecta un caso así con estas características.
En la fase de observación, los investigadores analizaron el tránsito de HD 137010 b durante un periodo superior a diez horas, confirmando señales que apuntan a la existencia del planeta. Los propios científicos hacen un llamado a la comunidad astronómica a profundizar en las observaciones de este sistema para confirmar y caracterizar plenamente a HD 137010 b.
Chelsea Huang, especialista de la Universidad del Sur de Queensland y coautora del informe, destacó en entrevista con The Guardian la relevancia de la proximidad del descubrimiento, ya que el otro planeta de cualidades comparables, Kepler-186f, se sitúa al menos a cuatro veces más lejos y es veinte veces menos luminoso.
¿Por qué la zona habitable es tan importante en la búsqueda de exoplanetas?
La zona habitable, mencionada durante el análisis de HD 137010 b, constituye una región esencial alrededor de cada estrella, ya que en su interior las temperaturas permiten que el agua permanezca en estado líquido, elemento considerado fundamental para la vida tal como se conoce en la Tierra. Identificar exoplanetas que se sitúan dentro de este rango incrementa la posibilidad de encontrar condiciones aptas para el desarrollo de organismos vivos.
El interés científico y mediático por planetas en la zona habitable sigue creciendo. A medida que las nuevas tecnologías permiten identificar mundos con características cada vez más similares a la Tierra en ubicaciones cercanas, aumentan las expectativas acerca de la existencia de vida en otras partes del universo y la posibilidad de exploraciones futuras más ambiciosas fuera del sistema solar.
* Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.
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