En esta oportunidad también se difundieron audios amenazantes que tenían como foco algunas poblaciones de la sabana de Bogotá como presuntos lugares donde se llevarían a cabo bloqueos o actos vandálicos contra quienes no apoyaran la protesta.

Además, en el audio se habla de posibles consecuencias violentas contra vehículos particulares y hasta motociclistas, mientras que otras cadenas se habla de puntos de concentración como los que supuestamente iban a ser bloqueados el lunes, y que en la mayoría de los casos no padecieron mayores inconvenientes.

Por si fuera poco, a la confusa situación y la zozobra que se vivió este lunes se suma que quienes la convocan, la supuesta Agremiación Nacional de Conductores, no estaría constituida legalmente ni en el Registro Único Empresarial ni como agremiación en cámaras de comercio, de acuerdo con Blu Radio.

Los autores de las nuevas amenazas tampoco se identifican, aunque lo que sí es claro es que no se trata del mismo hombre que ha salido en redes sociales convocando la movilización desde el fin de semana; un hombre identificado como Hernando Chávez, a quien, según la emisora, tampoco “lo conocen en el sector: ni los taxistas, ni los camioneros, ni las asociaciones de transporte intermunicipal”.

Por ahora tampoco se ha hablado de la búsqueda organizada de acuerdo alguno por parte de un movimiento que luce acéfalo, en el que hasta ahora resultan más notorios los vándalos que los líderes, lo que dificulta que se puedan llevar a cabo negociaciones efectivas.

En la madrugada del martes, Caracol Radio reseñó poca afluencia de transporte en la sabana de Bogotá, mas no habló de alteraciones a la movilidad.

En el transcurso del lunes, pese a la inquietud que se apoderó de algunas personas, las alteraciones se sintieron solo en algunos sectores de Bogotá por la mañana.

Con el paso de las horas se reportaron afectaciones en Chía, así como escaramuzas contra algunos transportadores en hechos aislados en la capital. Quizá el más destacado fue el bloqueo de la calle 170 y las pinchaduras con puñales a buses de Transmilenio. En la tarde, en cambio, la situación complicó mucho más el regreso de cientos de personas a sus hogares, principalmente en el sistema Transmilenio.