La salida masiva de viajeros desde Bogotá durante este puente festivo dejó una imagen poco habitual incluso para una de las temporadas de mayor movilidad del año: filas de vehículos durante toda la noche, congestiones prolongadas y tráfico constante hasta la madrugada sobre el corredor Bogotá–Girardot.
Conductores consultados por Pulzo en inmediaciones del peaje de Chuzacá coincidieron en que el volumen de vehículos observado entre la noche anterior y las primeras horas de este sábado fue uno de los más altos registrados en meses recientes. Según relataron, el flujo vehicular se mantuvo de forma continua hasta cerca de las 3:00 de la mañana y volvió a intensificarse hacia las 5:00 a. m., dejando poco margen de descongestión entre una jornada y otra.
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La percepción de quienes viajaban por el corredor coincide con las proyecciones oficiales para este puente de San Pedro y San Pablo. En Cundinamarca se estima la movilización de cerca de 2,3 millones de vehículos, uno de los movimientos más altos del año por cuenta de las vacaciones de mitad de año y los desplazamientos hacia municipios turísticos.
Peajes, en el centro de las críticas
Entre los viajeros apareció un reclamo recurrente: buena parte de las demoras no se habría originado únicamente por incidentes o capacidad de la vía, sino por los tiempos de paso en estaciones de peaje.
Conductores señalaron especialmente los puntos de calle 13, Mondoñedo y Chuzacá como focos de represamiento, donde se habrían formado largas filas por el alto flujo de automotores que intentaban salir de la capital.
El fenómeno reabre una discusión que cada vez toma más fuerza entre usuarios del corredor: la necesidad de avanzar hacia mayores niveles de automatización y sistemas de pago más ágiles para reducir tiempos de detención en temporadas de alta demanda.
La vía Bogotá–Girardot es uno de los corredores con mayor carga vehicular del país y, según proyecciones de operación recientes, puede movilizar más de 230.000 vehículos durante puentes festivos y temporadas vacacionales.
Plan retorno: la advertencia está en el ingreso a Bogotá
El comportamiento del éxodo encendió alertas frente al regreso de viajeros, que podría convertirse en uno de los más complejos de las últimas semanas.
Para enfrentar el alto flujo esperado, las autoridades tienen previstas medidas especiales de movilidad. Entre ellas está el pico y placa regional para ingreso a Bogotá el lunes 29 de junio: entre las 12:00 m. y las 4:00 p. m. podrán entrar vehículos con placas terminadas en número par (0, 2, 4, 6 y 8), mientras que entre las 4:00 p. m. y las 8:00 p. m. el turno será para las placas impares (1, 3, 5, 7 y 9). Fuera de ese horario el ingreso será libre.
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Además, las autoridades anunciaron medidas complementarias como reversibles y gestión especial del tráfico en corredores estratégicos para facilitar el retorno hacia la capital. En el corredor Apulo–La Mesa–Mosquera–Bogotá se prevé operación reversible durante buena parte de la jornada de regreso.
La recomendación para quienes planean volver a Bogotá es anticipar horarios, revisar el estado de las vías antes de salir y evitar concentrar el regreso durante las franjas de mayor congestión. En un puente marcado por uno de los éxodos más intensos del año, el verdadero reto parece estar todavía por venir.
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