Los ataques tienen como base dos denuncias que surgieron el fin de semana relacionando al candidato con la Corporación Escuela Galán que encabeza su tía, Maruja Pachón de Galán. La primera fue de José Roberto Acosta, en El Espectador, en donde asegura que esa fundación habría obtenido contratos por más de 10.921 millones de pesos con la Alcaldía.

Luego, el analista León Valencia comentó que, aunque el trabajo por el cual se firmó el contrato “es, desde luego, loable” por tratarse de “labores pedagógicas con los usuarios de Transmilenio para mejorar la convivencia y la seguridad”, cree que “no hace falta malicia alguna para pensar que tendrá un impacto en la campaña política” ya que el nombre de la fundación lleva el apellido del candidato. Además, dice que su trabajo “ha empezado precisamente en el momento más álgido de la controversia electoral”.

“Carlos Fernando Galán tiene como leitmotiv de su campaña, la independencia. Este es un valor muy importante para los votantes bogotanos que se ve empañado por este contrato”, asevera Valencia, titular de la Fundación Paz y Reconciliación.

A partir de los comentarios de ambos opinadores, en redes sociales no dejaron de recordarle su pasado en el partido de Cambio Radical, añadiendo que ahora estaría siendo favorecido por la exposición de su apellido en la mencionada campaña de la fundación homónima. Así lo comentaron incluso personajes como la exfórmula vicepresidencial de Gustavo Petro, Ángela María Robledo y el exconcejal verde Yezid García:

El senador Jorge Robledo también dijo lo suyo con una caricatura a la que Galán respondió:

Después de esto vino la reacción vehemente de los verdes:

También lo hizo la concejal Lucía Bastidas, abanderada de varias de las iniciativas del alcalde Enrique Peñalosa en el cabildo:

Aunque las expresiones pueden verse como un gesto de juego limpio, las reacciones de los verdes cuando López estuvo en el ojo del huracán fueron —por lo menos– escasas y esporádicas. Por ejemplo, al equivocarse con el precio del pasaje del Transmilenio, cuando una valla la tildó de histérica, o en en los frecuentes choques, con descalificativos mutuos incluidos, que ha sostenido con Gustavo Petro o Miguel Uribe Turbay, entre otros casos.

No obstante, el apoyo también tendría como intención despejar la hipótesis de que sería Claudia López la que alentaría las críticas, una sensación que dejó entrever el propio Galán: