En esa grabación, Álvaro Uribe manifestó que la Corte Suprema de Justicia ha afectado su reputación sin escucharlo, y por eso le pidió que practique las pruebas y publique las interceptaciones que tiene en su contra.

Asimismo, el senador líder del Centro Democrático dijo que por dignidad ha “buscado desmontar testimonios manipulados y sobornados”, luego de que el alto tribunal, dice él, lo llamara a indagatoria sin darle la oportunidad de dar su versión libre.

Por otra parte, Uribe aseguró que su línea telefónica fue “interceptada ilegalmente” y que el magistrado a cargo de su investigación “filtró el expediente que armaba” en su contra a contradictores de él, por lo que se hicieron publicaciones “difamadoras” de su honra.

Por eso, el congresista, según dijo, denunció al investigador ante la Fiscalía y que, de acuerdo con “abogados enterados”, este “informó oportunamente al magistrado auxiliar, que era su jefe, que la voz interceptada era” la de Uribe “y no la del congresista Nilton Córdoba, bajo cuyo nombre ordenaron interceptar” su número.

No obstante, Uribe señaló que en esas interceptaciones no hay “una sola palabra” de él que viole la ley, y por lo mismo dijo que está dispuesto a “dar la cara”.

Finalmente, el expresidente señaló que dos magistrados auxiliares que han actuado en su “contra”, ahora son miembros de la Jurisdicción Especial para la Paz.

Cabe recordar que hace un año, la Corte Suprema de Justicia llamó a indagatoria a Uribe por supuesto soborno y fraude procesal, puesto que, supuestamente, él estaba intentado que testigos se retractaran de sus afirmaciones en las que los vinculaban con paramilitares.