El “pecado” de Shakira al que se refiere Ochoa en su columna de El Tiempo son las “acusaciones gravísimas de evasión de impuestos” por las que vuelve a estar en el banquillo en España.

“La Fiscalía de Cataluña la acusa de evadir 15 millones de euros –unos 55.000 millones de pesos– tras mentir en las declaraciones de renta de los años 2012 a 2014. Algo que ya había pasado antes, cuando tuvo que pagar 20 millones de euros por cometer fraude fiscal en el año 2011”, recuerda Ochoa en el diario capitalino.

Pero Ochoa no se queda ahí. Le saca a relucir a la artista un repertorio de otros tres escándalos en los que, según ella, Shakira se ha movido “al filo de la ilegalidad”: el de dos exempleados suyos que la demandaron por violar las leyes laborales y pagarles menos de lo legal, el de músicos que la acusaron por plagio de fragmentos y estribillos y el de su exnovio argentino Antonio de la Rúa.

Por todo eso, la columnista lamenta que “ningún medio colombiano” le haya prestado la suficiente atención al caso, “tal vez por tratarse de Shakira, tal vez porque es intocable, tal vez porque les da susto el linchamiento mediático”.

Y también en esto la columnista va más allá, porque recuerda que eso ocurre con los medios en Colombia, a diferencia de lo que hacen en los países “más serios del mundo”, que es “martirizar a los famosos que evaden impuestos, a ver si la gente del común se asusta bastante y coge escarmiento”.

“La prensa mundial no ha tenido piedad ni con Messi, Cristiano Ronaldo, Marta Stewart o Robert Downie Junior. Y debería pasar lo mismo con Shakira, que ya ha tenido que abonarle a la Agencia Tributaria española unos 35 millones de euros de impuestos no declarados”, reclama Ochoa.

“A eso le llaman sanción social. Y es lo más efectivo para prevenir cualquier tipo de delitos en el futuro”, continúa la columnista. “Pero acá nos morimos del susto de meternos con Shakira, porque entonces nos acusan de misoginia, de envidia, o hasta de xenofobia en contra de una de las hijas que ha dado Barranquilla”.