Antes de 2014, según Vargas Lleras, Cemex obtuvo 9 contratos de las 192 convocatorias que lanzó el gobierno de Juan Manuel Santos para su programa de vivienda, en el que la mexicana entregó a satisfacción 5.053 unidades y no las 8.000 viviendas gratis que aseguró Dávila en Semana.

Y enseguida aclaró que después de esa fecha, y mientras fue vicepresidente, Cemex no resultó favorecida en ninguna de las licitaciones que se hicieron para infraestructura y agua.

Con esas dos observaciones, Vargas Lleras desmentiría de alguna manera las afirmaciones presuntamente hechas por Edgar Ramírez, un testigo protegido por los Estados Unidos, y que según Vicky Dávila se encuentra prófugo de la justicia colombiana, en el sentido de que los mexicanos prepagaron su participación en licitaciones públicas.

Ese pago, que para Vicky Dávila llegó hasta el millón de dólares, no aparece en las respuestas de Vargas Lleras que de todas formas precisó que las donaciones que llegaron a la campaña de ‘Santos Presidente’ y la suya ingresaron a la contabilidad de los partidos y fueron reportadas al Consejo Nacional Electoral.

La columnista había dicho que Cemex aportó a la política a través de varias de sus empresas y que se benefició de la contratación a través de las figura de uniones temporales.

Asimismo, negó haberse reunido en el hotel Marriott con Edgard Ramírez y el entonces coordinador de la campaña de Juan Manuel Santos, Carlos Manuel Pulido, y en todo caso omitió explicar la supuesta relación con Carlos Jacks, exdirector ejecutivo de Cemex en Bogotá, que según Dávila fue mencionado por el testigo protegido a fiscales de Estados Unidos.