El análisis ejecutado por ese centro educativo destaca que en Bogotá, por ejemplo, el 36 % de los encuestados presentaron alteraciones y efectos negativos en su salud mental ante los trancones.

La investigación estuvo basada en una encuesta del Banco de Desarrollo de América Latina, hecha en 2016, que medía la presencia de síntomas depresivos.

El documento, publicado en la revista especializada Journal of Transport & Health, dice que “en promedio, cada 10 minutos adicionales de tiempo de viaje están asociados con un aumento de 0.5% en la probabilidad de presentar síntomas depresivos”.

De acuerdo con el estudio, el difícil acceso a los sistemas de transporte también incide en la presencia de alteraciones en la salud mental.

“No tener paradas de transporte público a diez minutos o menos (a pie) del lugar de residencia está asociado con una probabilidad más alta de presentar síntomas depresivos”, dice el análisis.

La doctora Olga Lucía Sarmiento, profesora de la Facultad de Medicina de la universidad y una de las autoras del estudio, le dijo a El Tiempo que los déficits de movilidad deben ser tratados como un tema de salud pública, pues cuando alguien vive con la incertidumbre de no saber si va a llegar a tiempo genera estrés y ansiedad.

“Esa angustia lleva a la fatiga, y eso se siente cuando se llega al destino y repercute en la funcionalidad”, agregó Sarmiento al rotativo.

Cabe destacar que la muestra del estudio se realizó en Bogotá, Buenos Aires, Caracas, Fortaleza, La Paz, Lima, Ciudad de México, Montevideo, Ciudad de Panamá, Quito y Sao Paulo.