En otras palabras, el propio Uribe estaría en el centro del resquebrajamiento del uribismo junto con otros componentes de la crisis: la insatisfacción de varios miembros del Centro Democrático con la gestión de Duque y la puja que comienza a darse en ese partido con miras a una candidatura presidencial, sostiene un análisis de El Tiempo.

Ese medio cita a “varios allegados” que consultó y que confirman que a Uribe cada vez le gusta más estar con sus seres queridos. Además, plantea el rotativo, “personalmente, él ha ido dejando caer con cuentagotas que si bien seguirá batallando por sus ideas no volverá a aspirar a un cargo público”.

El hecho de que Uribe disfrute de sus familia y le guste pasar tiempo con ella no es tan nuevo, pues, por ejemplo, en vísperas de la Navidad pasada fue viral la fotografía en la que el exmandatario se ve paseando con algunas de las personas a las que más quiere.

Ahí, por lo menos para esa época, quedó en evidencia que “el político más exitoso e influyente en las dos últimas décadas en el país”, como lo califica El Tiempo, buscó alejarse del mundo de la política para tener tiempo de calidad en sus vacaciones.

Y hace apenas 10 días, el expresidente volvió a publicar en Instagram otra foto en la que aparece con dos de sus cuatro nietos sobre sus piernas. Se ve feliz y se le dibuja una sonrisa poco habitual en su rostro adusto de político curtido.

A finales de 2017, la revista Semana publicó el artículo ‘Así es el abuelo Álvaro Uribe Vélez‘, en el que cuenta, por ejemplo, que el expresidente llama a diario a los nietos, “no importa qué tan lejos se encuentre, o qué tan candente hayan sido los debates del Congreso. La comunicación con los niños le permite desconectarse de las confrontaciones políticas”.

Sin embargo, resulta por lo menos curioso pensar que Uribe, un hombre que incluso en el pasado fue situado en el ‘top’ de esa misma revista de los ‘atornillados’ al poder, ahora se vaya a retirar.

Hay otros factores que también se podrían añadir al análisis de El Tiempo, como el hecho de que la crisis del uribismo se está dando en medio del descenso de la popularidad de su líder y cuando tiene más líos judiciales. Solo basta recordar el caso con la Corte, por sus presuntos vínculos paramilitares.

Nota: la versión inicial de este artículo fue modificada debido a ajustes que hizo el diario El Tiempo en su publicación original.