En el texto que publicó Iván Cepeda en Twitter, la Procuraduría explica que Álvaro Uribe, a través de su representante legal Jaime Granados, interpuso una queja para que se revise el fallo absolutorio en el caso de falsos testigos.

La queja del expresidente, se lee en el documento, tiene que ver con la “presunta comisión de fallas disciplinarias al investigar y recepcionar testimonios que no está dentro de sus funciones”.

No obstante, la decisión de la Procuraduría confirmó lo que ya había dicho, y es que Cepeda no tiene “responsabilidad disciplinaria en los hechos investigados”.

El senador celebró la decisión de la entidad, en la misma red social, donde escribió:

 “Una nueva decisión en la que se demuestra que nunca intenté sobornar a nadie”.

Y es que el congresista opositor fue declarado como víctima del caso de falsos testigos, por la Corte Suprema de Justicia, que hace un año archivó la investigación contra él, luego de una denuncia que interpuso el expresidente.

La situación tomó un giro y ahora, por ese proceso, el alto tribunal le ordenó detención domiciliaria a Uribe, que renunció al Senado para que su caso pase a la Fiscalía; Cepeda no quiere que suceda.